La primavera es hermosa, eso es innegable.  Pero en Cádiz es especial. La luz se intensifica, los colores son mágicos y los atardeceres son de ensueño. A cada paso la naturaleza se hace más y más presente.

¿Qué puedes hacer en Cádiz en Primavera?

Mi primera opción es pasear, y hacerlo por esos sitos que sueles visitar a diario. Por ejemplo, la Plaza de España. Esta plaza es siempre bonita (salvo por la multitud de palomas y loritos que hay, que creo empieza a ser un problema) pero en primavera la cosa cambia. Las florecillas de los parterres muestran sus colores más vivos, e intentan competir unas contra otras intentando atraer con su olor y polen a más de un insecto travieso. Sin embargo, son los árboles los protagonistas. En esta época del año, ese arbolito delgadito y feo del invierno se vuelve hermoso, y lleno de esplendor. Miles de florecillas rosadas cuelgan de sus ramas desnudas de hojas, hacíendolos parecer cerezos en flor.

Pasear bajo sus ramas me da serenidad, y me embeleso mirando como las ramas de unos y otros casi se tocan, se diría que parecen enamorados rozando suavemente sus ramitas al son de la brisa primaveral.

 

Otro paseo, interesante por su belleza arbórea, es el que puedes dar por la Avenida Juan Carlos I. No es éste un sitio que recomendaría normalmente para un turista, pero en esta época del año merece una visita.  Durante todo el camino disfrutarás de unos hermosos arbolitos de belleza sin igual, con unas flores grandes de colores crema, vainilla y rosa que parecen orquídeas colgantes. Es una preciosidad caminar viendo este espectáculo natural. En tu camino encontrarás sitios donde poder refrescarte y tomar un aperitivo. Es una zona económica, y si empiezas a tener hambre hay lugares interesantes para comer pescaito frito, como el Kiosko de los 12 hijos de Juan, situado en la calle Barbate.

También merece una visita el Parque Genovés que durante esta época del año está más bonito que nunca. Este parque destaca desde mi punto de vista por varias cosas que lo significan y diferencian de otros de España y de Andalucía.

  • Tiene un estilo propio, el suelo es de albero (el típico firme que se usa en las ferias y parques sevillanos) que con la luminosidad de Cádiz parece de oro al atardecer.
  • Los árboles están cortados elegántemente, haciendo figuras. De pequeña cuando paseaba me parecían esos polos que me compraba mi madre en verano. Los dracúlas y los twistter. Unos retorcidos y otros de forma acampanada.
  • Otra diferencia significativa son las fuentes, situadas en el paseo central. Durante todo el recorrido nos acompaña el delicioso sonido del agua replicando.

Si finalmente seguís mis indicaciones, no olvideís visitar la gruta del parque y deterneros a contemplar las especies de palmeras y árboles exóticos escondidos entre los recovecos del parque Genovés.

En el camino de ida o vuelta al Parque, podéis seguir hacia la Alameda de Apodaca y haceros una foto en uno de los árboles más magestuosos de la ciudad, el Ficus. Este árbol bien se merece un post por si solo, por el momento os muestro su grandeza…

El ficus de Cádiz
Uno de los árboles más grandes y antiguos de Cádiz